Arqueología Mexicana

  Cultura  Teotihuacana

En el noreste del valle de México, algunos grupos se instalaron en el valle de Teotihuacan para formar algunas aldeas agrícolas, aprovechando los manantiales y las tierras fértiles del lugar. Cerca de Teotihuacan se encontraban importantes yacimientos de obsidiana, cristal volcánico de color negro usado para fabricar herramientas e instrumentos de trabajo; gracias a eso, Teotihuacan extendió su dominio a muchos lugares. La gente del pueblo se dedicaba, fundamentalmente a la agricultura; cultivaba maíz, frijol, chile y calabaza.

Teotihuacan en lengua nahuatl significa <lugar donde se hacen los dioses>; fue la primera gran ciudad del centro de México con una población mayor a los cien mil habitantes.

 

Pocas ciudades han sido consideradas dignas de ser habitadas por los dioses, mas habituados a las esferas celestes que a los dominios humanos y Teotihuacan es una de ellas y para haber alcanzado el rango de ciudad mítica tuvo que transcurrir mil años de civilización que hoy se respiran entre sus amplias avenidas y cuyo esplendor emana de plazas y pirámides penetrando los muros estucados de imágenes primigenias de la naturaleza y figuras de un mundo espiritual casi olvidado.
El desarrollo de Teotihuacan fue lento. Hacia el año 400 a.C., la población constituía un asentamiento de unas cuantas aldeas a las que se sumarían los sobrevivientes de Cuicuilco, los cuales contribuyeron a engrandecer la ciudad. Este centro ceremonial alcanzó su máximo esplendor entre los años 350 y 650 d.C.

La fuerza de la organización teotihuacana, y de otras culturas clásicas, derivaba de la religión. En Teotihuacan se veneraron dioses como: Tláloc (dios de la lluvia) y Quetzalcóatl (señor del viento y de la aurora), que posteriormente fueron adoptados por otros pueblos.

Quetzlcoatl

La grandeza de este Estado teocrático se produjo gracias al poder político ejercido por los sacerdotes, quienes monopolizaban los conocimientos, cumplían las funciones religiosas, controlaban la administración, la producción y el comercio. Teotihuacan fue una gran sede comercial. Construyó canales para la irrigación de sus parcelas y llegó a controlar la producción de toda la cuenca de México. Se hicieron grandes plazas, habitaciones para los sacerdotes, una calle principal conocida como Calzada de los Muertos y grandes templos dedicados al Sol, la Luna y Quetzlcoatl. Las paredes de los templos se aplanaban con una masa de yeso y arena, llamada estuco, sobre la cual pintaban murales. Alrededor del centro ceremonial vivía la gente del pueblo.

Los artesanos teotihuacanos fueron muy apreciados en Mesoamérica; hicieron vasijas, ollas, platos y vasos que se diferencian de la cerámica de otras culturas por el color y el decorado. Cerca de Teotihuacan se encontraban importantes yacimientos de obsidiana, cristal volcánico de color negro usado para fabricar herramientas e instrumentos de trabajo. Con la obsidiana y el jade tallaron máscaras, cuchillos, orejeras, collares y figurillas; también trabajaron la concha y el hueso.


Estudios arqueológicos han demostrado que Teotihuacan era 600 años a,C. una aldea que comenzó a elaborar objetos y piedra pedernal obtenida de la zona; el excedente de este producto permitió un intercambio con otras regiones y de esta manera se estableció un eficiente comercio y agricultura planificada, desde entonces, los conocimientos desarrollados fueron concentrándose en torno a un centro político y religioso que duraría hasta el siglo IX de nuestra era.
El poderío de los teotihuacanos se eclipsó intempestivamente, entre el año 650 y 700 d.C. Teotihuacan sufrió una gran emigración de la que se desconocen las causas. El único rastro de su cultura se depositó en los toltecas, los cuales conservaron muchos de sus rasgos y harían gala de haberse convertido en sus descendientes.

Teotihuacan se manifestó desde muy temprana como un gran centro religioso y cultural es aquí en Teotihuacan en donde nace el quinto Sol, el que alumbra al hombre creado por Quetzalcoatl; a Quetzalcoatl le corresponde el poniente y su glifo es casa (calli) y su color es el blanco; se le conoce como Cihuatlampa o lugar de las mujeres y se cree que las mujeres muertas en parto acompañaban al sol en su recorrido, desde que sale hasta que se oculta.- Los Teotihucanos conocieron un sistema de escritura que les permitió llevar libros para facilitar las labores administrativas y rituales; conocieron también un sistema de numeración a base de puntos y rayas, y tuvieron un calendario religioso de 260 días, realizaron observaciones astronómicas; practicaron la astrología y la medicina herbolaria y destacaron en las artes , la urbanización e ingeniería.